Deslizo
el arco iris de mi alma
hacia tu
cuerpo.
Sobre
la almohada tibia de luna
eclipsan los sentidos,
que languidecen
en los vientres de la noche,
sudorosos,
entre las sombras,
para
delinearse
en la
impaciencia del instante.
Uno a uno
nos bebemos
los colores
que
tiemblan en los labios
para
ser vida y patria.






